Barberà del Vallès se extiende a ambos lados del río Ripoll, pegada a Sabadell, y hoy supera los 33.000 habitantes: es uno de los municipios más densamente poblados del Vallès Occidental. Su historia viene de lejos, porque el nombre ya aparece en un documento del año 985, y la iglesia románica de Santa Maria de Barberà está declarada monumento.
El gran salto llegó con la industria y la inmigración de la segunda mitad del siglo XX. En 1970 el municipio tenía 8.928 habitantes y en 1981 ya eran 28.861, una cifra que entonces incluía a parte de los vecinos de Badia del Vallès, municipio propio desde 1994. En el Casc Antic se conservan casas centenarias junto a las viviendas de aquel desarrollismo, que ocuparon las familias obreras llegadas de otras zonas de España.
Cada barrio tiene su propio tipo de finca. La Romànica creció alrededor de la iglesia, en una terraza junto al Ripoll; Estació-Ca n’Esteper y Can Gorgs son sobre todo de casas unifamiliares; Can Serra combina bloques bajos con viviendas unifamiliares, y Parc Europa, de principios de este siglo, reúne edificios altos, muchos con zonas comunes, piscina y parque.